NOTICIAS
23/04/2008
Renegociar las hipotecas
Según nos han contado recientemente, el nuevo gobierno ha tomado las primeras medidas para luchar contra la crisis económica, y entre ellas se ha mencionado, sin muchos detalles, pero con considerable fanfarria, que "Cualquier familia podrá extender gratuitamente el plazo de pago de su hipoteca".
La idea es eliminar las comisiones bancarias y también los gastos de notaría, registro, gestoría, etc.. (ya estaba exento de impuestos) para aquellos que renegocien con su banco una prórroga de su préstamo hipotecario. ¿Cómo de cuánto dinero estamos hablando?
La Ley 2/1994, de 30 de marzo. Subrogación y Modificación de Préstamos Hipotecarios en su artículo 10, estableció que la comisión máxima que el banco o caja puede cobrar por una modificación de un crédito hipotecario consistente en alargar el plazo es del 0,1% del capital restante. Con esa comisión, más el registro, notaría, etc... una amiga bancaria me ha calculado que un préstamo con un capital pendiente de 150.000 euros tendría unos gastos de novación de aproximadamente 800 euros.
Por otra parte, una familia que pidiera un préstamo a 25 años por 150.000 euros en 2004 (el momento en que eran más baratos) empezó pagando (a un 3%) aproximadamente 710 euros y ahora podría estar pagando unos 875 (al 5%). Extendiéndo el préstamo 5 años más (a 30) la cuota se reduciría a unos 805 euros (70 menos), y 10 años (hasta 35) la cuota mensual bajaría a 757 euros (120 menos).
Pero ya en 2004 algunas familias se endeudaron mucho más (y esas serán las que tienen más dificultades, probablemente). Por ejemplo, en Madrid, en 2004 el crédito medio era de 170.000 euros, y habría muchos por encima de la media, lógicamente, por 200.000 ó 225.000 euros. Con un préstamo de 225.000 euros contraido en 2004 (momento de Euribor más bajo) a 25 años la cuota mensual inicial rondaría los 1.070 euros y con las revisiones posteriores habría subido fácilmente hasta 1.315. Una ampliación del plazo en 5 años reduciría la cuota a 1.207 euros (108 menos) y en 10 años a 1.135 (180 menos) (todo eso son cuentas de servilleta, no se las tomen demasiado al pie de la letra).
Para las familias que pidieron sus préstamos muy al límite de sus posibilidades o que luego han tenido dificultades económicas (pérdida de empleo u otras), ahorrarse 100 ó 180 euros puede representar la diferencia entre llegar o no llegar a fin de mes. Pero si es así, tal vez los 800 euros que parece que podría costar el cambio (algo más para hipotecas más altas), y que es lo que el gobierno quiere eliminar, no sean la mayor dificultad que tienen esas familias para renovar sus créditos (los ahorrarían en 4 ó 5 meses).
Más me pega que la gran dificultad en realidad consista para la mayoría de los deudores en convencer al banco o caja de que acepte renovar un préstamo concedido recientemente (sólo las cuotas de los préstamos de 2003 y posteriores son ahora notablemente superiores a las cuotas iniciales; los endeudados antes están pagando ahora menos que cuando contrajeron el crédito), extendiéndolo un número considerable de años (y aumentando potencialmente los riesgos). Con lo tarde que se independiza la gente en España, muchos de esos hipotecados recientes andan por la treintena avanzada, por lo que un préstamo a 35 años (menos los ya pagados, quedarían 30 ó 32) les coloca por encima de la edad de jubilación, y según parece los bancos no suelen dar préstamos que se alargan más allá de los 75 años de edad de la persona endeudada.
En definitiva, que aunque la medida será sin duda útil para los que la puedan aprovechar, sospecho que no serán demasiados.
La idea es eliminar las comisiones bancarias y también los gastos de notaría, registro, gestoría, etc.. (ya estaba exento de impuestos) para aquellos que renegocien con su banco una prórroga de su préstamo hipotecario. ¿Cómo de cuánto dinero estamos hablando?
La Ley 2/1994, de 30 de marzo. Subrogación y Modificación de Préstamos Hipotecarios en su artículo 10, estableció que la comisión máxima que el banco o caja puede cobrar por una modificación de un crédito hipotecario consistente en alargar el plazo es del 0,1% del capital restante. Con esa comisión, más el registro, notaría, etc... una amiga bancaria me ha calculado que un préstamo con un capital pendiente de 150.000 euros tendría unos gastos de novación de aproximadamente 800 euros.
Por otra parte, una familia que pidiera un préstamo a 25 años por 150.000 euros en 2004 (el momento en que eran más baratos) empezó pagando (a un 3%) aproximadamente 710 euros y ahora podría estar pagando unos 875 (al 5%). Extendiéndo el préstamo 5 años más (a 30) la cuota se reduciría a unos 805 euros (70 menos), y 10 años (hasta 35) la cuota mensual bajaría a 757 euros (120 menos).
Pero ya en 2004 algunas familias se endeudaron mucho más (y esas serán las que tienen más dificultades, probablemente). Por ejemplo, en Madrid, en 2004 el crédito medio era de 170.000 euros, y habría muchos por encima de la media, lógicamente, por 200.000 ó 225.000 euros. Con un préstamo de 225.000 euros contraido en 2004 (momento de Euribor más bajo) a 25 años la cuota mensual inicial rondaría los 1.070 euros y con las revisiones posteriores habría subido fácilmente hasta 1.315. Una ampliación del plazo en 5 años reduciría la cuota a 1.207 euros (108 menos) y en 10 años a 1.135 (180 menos) (todo eso son cuentas de servilleta, no se las tomen demasiado al pie de la letra).
Para las familias que pidieron sus préstamos muy al límite de sus posibilidades o que luego han tenido dificultades económicas (pérdida de empleo u otras), ahorrarse 100 ó 180 euros puede representar la diferencia entre llegar o no llegar a fin de mes. Pero si es así, tal vez los 800 euros que parece que podría costar el cambio (algo más para hipotecas más altas), y que es lo que el gobierno quiere eliminar, no sean la mayor dificultad que tienen esas familias para renovar sus créditos (los ahorrarían en 4 ó 5 meses).
Más me pega que la gran dificultad en realidad consista para la mayoría de los deudores en convencer al banco o caja de que acepte renovar un préstamo concedido recientemente (sólo las cuotas de los préstamos de 2003 y posteriores son ahora notablemente superiores a las cuotas iniciales; los endeudados antes están pagando ahora menos que cuando contrajeron el crédito), extendiéndolo un número considerable de años (y aumentando potencialmente los riesgos). Con lo tarde que se independiza la gente en España, muchos de esos hipotecados recientes andan por la treintena avanzada, por lo que un préstamo a 35 años (menos los ya pagados, quedarían 30 ó 32) les coloca por encima de la edad de jubilación, y según parece los bancos no suelen dar préstamos que se alargan más allá de los 75 años de edad de la persona endeudada.
En definitiva, que aunque la medida será sin duda útil para los que la puedan aprovechar, sospecho que no serán demasiados.
